En Palma se está promoviendo que una tarde/noche a la semana, los bares de un barrio hagan el "caña + tapa a 1 €". Hay que aclarar que eso de regalar aceitunas o cacahuetes aquí en Palma es una leyenda que cuentan los peninsulares locos. Pero esas historias misteriosas procedentes de la península están haciendo mella en los hosteleros y están probando a abrir esa puerta misteriosa que hay detrás de sus barras y dice "COCINA".
La ruta, que los jueves se desplaza al Rafal, barrio cercano a mi casa, ofrece semejante ofertón entre las 19:00 y las 23:30. Luego viene la policía y a callar que hay que dormir. En el Rafal hay 13 bares adjuntos a la promoción. En todos la cantidad de gente supera ampliamente lo obsceno, y si conseguir una caña viene a ser complicado, ya la tapa puede ser considerado bien de protección gastronómico.
Para empezar, estamos en Palma, no van a darte una caña a 166,386 pesetas, si el vaso no fuera un vaso de yogur. Y la tapa, pues pueden venirte con una bandeja de jurelitos para todos, o ponerte un champiñón encima de un trozo de baguetín. O sencillamente lo que nos pasó ayer. Pero antes hablaré de la semana pasada, primera vez que fui.
La semana pasada llegamos y el primero que ves es "El rincón del Sur". La cantidad de gente que hay ahí, algún día será noticia cuando haya muertes. Como era imposible, seguimos andando y fuimos al "Anticrisis". Una mesa libre (lujo, a por ella) y i31y35p1iy35 decibelios de sonido. Voy a la barra y cual es mi sorpresa: al dueño lo atendí en la oficina. Resulta que venía a pedir el pago único de su prestación para poder abrir el palacio en cuestión. Le pido para Susana y para mi, y me pone un Nestea, un vaso de yogur con Cruzcampo y un platito de carne guisada. Llegan nuestros amigos, piden y llegan más vasos de yogur y montaditos de chistorra. Decidimos probar un nuevo bar y vamos al "Pescaito". Vasos de yogur y bandeja de jurelitos. Rato agradable y hasta el jueves que viene Rafal.
Nuestra segunda experiencia fue considerablemente más palmesana. Ante la imposibilidad de nuevo de acceder a "El rincón del Sur", fuimos al "España". vasos de yogur y champiñones sobre pan. Vamos al "Pescaito" y nos informan de que no quedan tapas (22:30 tal vez¿?). Y es entonces cuando me atrevo con el "Anticrisis" de nuevo, a pesar del volumen brutal. Primera consumición: vasos de yogur y un plato de ¿pulpo en salsa?. No estaba mal a pesar de ser clara conserva. Y decidimos pedir más vasos de yogur y una de bravas. Voy a la barra y durante buena parte de mi vida me planto delante de los camareros en actitud "atiéndeme en cuanto puedas". Descubro que el sistema no es ese. Lo correcto es gritar: -Javi 5 cañas!!!. Ante la dificultad de gritar: - Javi, 2 cañas, un agua y unas bravas, felicito a mi compañero por colarse y regreso a la mesa. Allí paramos a Osvaldo Valdes, el que considerábamos el camarero más eficiente
y efectuamos la comanda a eso de las 23:15. Nos pone los yogures y esperamos tanto a las bravas, como a las tapas correspondientes (caña + tapa 1 euro, no caña 1 euro, y la tapa solo la ves en la mesa de al lado). Cuando a las 23:31 llega con las bravas, le pedimos nuestras tapas y dice: Es que se dejan de servir a las 23:30. Y nos extiende un recibo de las 23:23.

En resumen, no solo se trata de que aquí no tengan ni puta idea de cañas o tapas o de marketing (ni hosteleros, ni clientes), es una muestra más de suciedad, trapicheo, falsedad y pura estafa de como es la gente con los negocios. Es evidente que aquí hay buena gente. Tengo amigos, gente respetuosa, con buenas intenciones y buena actitud (sino esto sería insoportable), pero tras años y años comiendo y bebiendo en la otra punta de la geografía española, soy capaz de discriminar en donde se hacen las cosas bien, y en donde se hacen como en el "Anticrisis".