14 abril 2006

Rock Candy

Siempre he tenido problemas para encontrar gente con los mismos gustos musicales que yo o para evitar que se diga que escucho música rara. Cierto es que lo que escucho es infrecuente y que si pudieramos establecer un porcentaje de gente que es aficionada a la música rock de los 70 y los 80, nos encontraríamos aproximadamente con un 1% de sujetos, que probablemente tengan una edad bastante potente y que casi seguro que no plantean esa afición en público. Esto me recuerda aquel concierto de Motorhead en el Multiusos do Sar en Santiago de Compostela. Desde la apertura de puertas había un personaje de unos 50 años a mi lado completamente agarrado a la barandilla de la primera fila. La extrema iluminación de sus ojos cuando Lemmy Kilmister hizo su aparición aporreando su bajo con los primeros y violentos acordes de Killed by Death. Nunca olvidaré esa cara al borde del llanto, rebosando una felicidad extrema, como si de una autorealización personal se tratara. El hecho es que ese hombre fue solo. ¿Donde quedaron sus amigos de la juventud que compraban Lps de Mottley Crue, King Diamond o Tesla? Fue increible la épica lucha que mantuvo este hombre con un heavyrulo muy ducho en conciertos contundentes. Los dos peleaban sistemáticamente por permanecer agarrados a la barandilla. Fue inolvidable el momento en el que giré mi cabeza y vi solo una mano apretadísima a la barandilla, blanca y roja por la presión ejercida, una mano sin dueño, y la expresión orgullosa del heavyrulo por la plaza obtenida (seguidamente me peleé con ese heavyrulo por una púa que Lemmy tiró a nuestros pies ... perdí la púa y medio labio).
Me he escapado bastante de mi propósito inicial. Resulta que escuchar mi estilo es infrecuente y la gente que es aficionada a dicho estilo pues muy heterogenea y por supuesto muy diferentes a mi. Cuando te ocurre esto, encontrar a una persona con la que desbordar tus opiniones es un momento épico-romantico, donde la simbiosis percibida y experimentada es la nota dominante. Me había ocurrido con mi compañero de piso, pero solo en cierta medida (digamos que al chaval además del buen rock, le interesan las rumbas ... es un tipo curioso). Pero el último sábado entre en el Rock Candy de Churruca rodeado por el aroma de Kiss, que precedían un deseable Living After Midnight de Judas Priest. No pude aguantar la tentación de hablar con el responsable de esa música. Su emoción increible ante mis peticiones musicales, entendí perfectamente lo que él sentía. Nunca antes en ningún lugar mis oidos recibieron Def Leppard, Saxon, Foreigner, Bad Company, Boston, Thin Lizzy, Whitesnake, Deep Purple, Led Zepelin ... y todo ello seguido. Solo me falló en Jethro Tull y Rainbow. El hecho es que nos presentamos y me emplazó para volver a visitar el lugar otro día. Ese día llegó el miercoles y fue él quien me saturó a mí. Me aconsejó que escuchara el grupo que ahora mismo estoy escuchando: Danko Jones (lo puedo evaluar como la mezcla casi perfecta de ZZ Top con Hellacopters, con tintes de los Strokes). El grupo me esta gustando mucho ... y cual fue mi sorpresa cuando me enteré de que es de los 90 y tan solo lleva 10 años en activo.
El hecho es que siempre es un gustazo, poder hablar con alguien que tenga conocimiento de causa sobre mis extravagantes aficiones. El tipo (llamado Pablo) trabaja en el Honky Tonk, esta un poco jodido de la cabeza y no deja de ser un emocionado capaz de acudir solo a un concierto de Motorhead. En todo caso ya se donde acudir para disfrutar de la música que me gusta, sin intrusismos.

5 comentarios:

Zabu dijo...

Rediós!!

Qué bueno!

Gran historia Jorge ¿de verdad el tipo del Rock Candy (el tal Pablo) es el mismo que estaba en el concierto de Motorhead? ¿o he malinterpretado algo?

En cualquier caso, hay que empezar a ir al Candy YA :P

Colloada11 dijo...

Me refiero a que el tal Pablo es el tipo de gente que se parece a aquel señor del concierto. Aquel hombre del concierto era un estilo melancólico. Pablo es bastante más extravagante (Pablo no perdería el sitio en la primera fila del concierto).

Albesias dijo...

ese tio te va a petar el cacas. Pinchar música de melenudos juntitos es una proposición de sexo anal sucio y oscuro

Waznei dijo...

¿Crees que te gusta la música rara? ¿No conoces a Miguel?

Anónimo dijo...

Pues a mí me suena interesante el antro ese. Por cierto, los conciertos de los Dictators y los Ilegales estaban cuajados de tipos de ese pelaje, demasié pal body. Ya lo probaremos, ya, el garito. Aprovecho pa decir que estoy almacenando unas ganas de salir de juerga y de bares como en mucho tiempo no había sentido, carallo!

Un saludo, chiquilicuatres. Para los hermanos Iglesias, buscaos esto por el soulseek si no lo pilotáis (si Paulo sigue por ahí, creo que lo tenía): You Am I "The Cream & The Crock". Canela en rama, oiga!

Roberto