Resulta que desde hace un tiempo, el país, Europa y el sistema económico capitalista están hechos una auténtica braga. Podría pasarme un largo tiempo comentando las causas, o la opinión que tengo sobre las causas, pero ni lo considero necesario, ni revelador.
El hecho es que el tema se ha ido prolongando demasiado en el tiempo con tres pilares fundamentales: el paro, las condiciones laborales y la vivienda. Nadie tiene curro, quien lo tiene está puteado (y los estará hasta que decidan los gobiernos, 67, 70... ¿quién sabe?), y para conseguir una vivienda (y mantenerla) las pasas putas. Esta situación, no es que se haya mantenido en el tiempo durante años (empezaba cuando abandoné "A mi me gusta que crujan"), es que ha ido empeorando y las perspectivas a día de hoy no son nada halagüeñas.
Esta situación, y la actitud y actuación de políticos y banqueros, han conseguido algo que no me esperaba en absoluto: una respuesta popular. Si señor, la gente está hasta los huevos de lo de siempre. Pero hasta los huevos de verdad. La gente esta enfadada. "Indignada" dicen por ahí. Yo lo que veo es que además de enfadada, está acojonada con el futuro.
Aquí en Palma, hace meses me enteré de la existencia de un grupo que se reunía los sábados para hablar de la situación y ver qué se podía hacer para salir del fango que nos impone la vida. Siendo sincero, no me enteré de lo del 15-M hasta el 17-M (día en que se intentó desalojar Sol, con nocturnidad y alevosía). Y fíjate tú. Ahí tenemos a una buena parte de la sociedad española unida y desunida a la vez. Lo único que los une es la mala ostia. Una mala ostia real que nos ha llevado de una vez por todas a decir: "Me duele el culo!".
Una semana más tarde del 15-M hubo elecciones municipales y autonómicas y pasó lo que tenía que pasar. Ganó el partido que tenia que ganar y el movimiento no cambió en absoluto ningún resultado, y nuestros culos seguirán siendo utilizados en la misma dirección. De hecho, la modificación de la ley electoral es una de las demandas del movimiento. La verdad es que parecía que el movimiento estaba dirigido a las elecciones y que se difuminaría al pasar la fecha de las mismas. Pero ahí yo estaba equivocado. Hubo dos factores que mantuvieron con vida las acampadas, asambleas, protestas y manifestaciones:
1- La percepción de que elección tras elección nuestros culos seguirán igual.
2- La porra.
La indefensión que produce un sistema electoral en el que nada va a cambiar para nosotros, es indignante. Y como tal, es muy acorde con el movimiento. Y luego está el tema de los desalojos y la respuesta policial en ciertas circunstancias. En algunos casos Mossos, en otros casos los manifestantes... no se quien ha tenido la culpa en cada caso, pero el hecho es que ha habido porra. Y la porra indigna. Y como tal, es muy acorde con el movimiento.
Esta vida que ha mantenido este mes el 15-M, nos ha llevado a la manifestación de hoy 19-J. Mucha gente en la calle. En Palma en concreto, mucha gente de toda la isla ha venido a expresar su malestar. Es un malestar que ha existido siempre. Los políticos y los bancos siempre han obrado igual. Si se ha protestado ahora, en mi opinión, es por el miedo al futuro.
Durante la manifestación, al pasar por el teatro, el tenor que está interpretando "La Traviata" estos días en Palma, ha salido a la ventana y ha cantado a los manifestantes "El Brindis". Espectacular.
¿A donde llegará el 15-M? ¿Cambiará algo? ¿Porqué los marcianos son verdes?
Yo creo que el éxito de esto pasa porque se materialice en algo más que mala ostia. Evidentemente no soy el visionario de la revolución, pero algo hace falta para que todo sirva para algo. Veremos como que nos deparan los acontecimientos.