Es muy posible que todos recordemos lo que estábamos haciendo cuando sucedió este guión de película de ciencia ficción.
4 aviones. Uno en cada torre, otro en el pentágono y otro abatido durante una pelea entre secuestradores y pasajeros, que se dirigía al congreso de los diputados.
Yo estaba solo en casa. Supongo que mis padres estarían en la playa de Barra, o de viaje sin mí. No tengo ni la menor idea de donde estaba mi hermano. Recuerdo que no tenía la tele encendida. Estaba lavando la loza después de comer y fui a entrenar andando y escuchando mi walkman. Fue al llegar al pabellón donde me dijeron lo que estaba pasando. En el despacho de Touza tenían un combi en el veían videos de partidos y jugadores, y estaba encendido con las imágenes. Después de entrenar, volví a casa. Mis padres ya estaban allí y vi la tele mil horas. Sigo sin recordar donde estaba mi hermano.
Recuerdo pensar varias cosas:
1- Que puntería atroz hay que tener para chutar un avión de pasajeros contra un edificio (el del pentágono fue menos habilidoso).
2- Que mala ostia tenían que tener acumulada los autores de esta sincronización del terror.
3- El cuarto avión iba contra la Casa Blanca.
Tras 10 años, investigaciones, dos películas, dos guerras, el 11-M, y el asesinato del maquinador en cuestión, es difícil de imaginar que algo de dimensiones tan atroces pueda volver a suceder. Ahora para ir en avión tenemos que comprar desodorante de tamaño raquítico.
La gran anécdota la leí cuando me informaba sobre la historia de Dream Theater. El grupo es de Nueva York. El grupo en 2001 hizo una gira que te cagas con fecha final en Nueva York. El disco de la gira tenía fecha de publicación: 11/09/2001. Las tiendas abrieron con el disco a la venta. La portada del disco era la silueta de Nueva York (con torres) en llamas, dentro de un corazón. El disco fue retirado antes de que acabara el día. Pero aquellos afortunados que lo compraron antes, tienen una joya que no veas.